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lunes, 9 de abril de 2012

RADIOHEAD: EL SOUNDTRACK DE LA ADVERSIDAD

Mientras conducía mi carro la semana pasada en una de estas frías noches y retumbaba el eco de “What I Like About You” de The Romantics, me puse a pensar en lo mucho que puede influir la música en el estado de ánimo de una persona. Quizás fui objeto de burla durante un buen rato por parte la pareja en la moto que había a mi lado en el semáforo, viendo a un casi cuarentón golpeando cual rockstar mi batería-cabrilla, cantando destemplado y esbozando una sonrisa de estúpido más allá de lo habitual.

No siempre fue así. Fui de los muchos que en los 90´s comenzaron a decirle adiós a la adolescencia en medio de un montón de dudas, miedos y frustraciones. Tuve la oportunidad de toparme en ese entonces con un estado anímico que distaba mucho de aquel particular comportamiento festivo en mi carro manifestado durante estos últimos días. Conocí de frente y sin anestesia a la depresión, la cual vino acompañada de una banda sonora que cabía como anillo al dedo a esos difíciles momentos y que se quedó ahí, testigo de las dificultades que hoy por hoy también se presentan. Su nombre: Radiohead.


La banda de Oxford Inglaterra, con más de 20 años de carrera y liderada por el particular genio de Tom Yorke, se ha convertido en un punto obligado a la hora de evaluar las bandas que mayor influencia han dejado a nivel musical en las últimas décadas. Quizás algo insospechado para ellos cuando lanzaron su debut Pablo Honey del 93 en donde estaba un compendio de buenas canciones, entre ellas la que los dio a conocer y que paradójicamente detestan: “Creep”. Si yo me aburría de tanto que me la pedían los clientes cuando ponía música en un bar, entiendo como sentirían ellos cuando se la pedían y pedían, y sonaba sin misericordia en todas las radios rock del mundo.

Muy en su interior la banda quiso siempre buscar su identidad y dejar su huella, alejada de todo el boom comercial. El problema es que cuando algo es bueno, tarde o temprano todos nos terminamos por dar cuenta, y eso fue lo que pasó con ese discazo llamado The Bends de 1995 y ni que decir con una de las obras cumbre del rock: El OK Computer del 1997. Letras llenas de introversión, depresión y angustia existencial y un sentido de la melodía que distaba mucho de lo que sonaba en ese entonces.


Debo decir que contrario a lo que piensa la crítica, a mi el siguiente disco Kid A del 2000 no me gustó, quizás precisamente por eso por lo que hoy es objeto de reconocimiento de todos los expertos: no hay temor a experimentar; siempre buscan enriquecer su música con otros elementos como el rock progresivo o los sonidos electrónicos. Definitivamente no están hechos para sonar siempre igual y encasillarse como lo quisiera la industria y por eso alcanzaron a sacar con su disquera de siempre otros 2 trabajos (Amnesiac de 2001 y Hail to the Thief de 2003) para dedicarse a sacar música por su riesgo y cuenta.

No contentos con convertirse en una banda de referencia para los nuevos artistas han querido también darle un mensaje a la industria discográfica, al atreverse a producir de manera independiente sus 2 más recientes placas (In Rainbows de 2007 y su octavo trabajo The King of Limbs  de 2011), con la novedad de poderlos descargar previamente de internet (antes de que saliera el formato físico) dejando a consideración de los fans el precio a pagar por los álbumes en caso de que les gustara la previa. Ambos son tremendos discos y la estrategia ha sido muy exitosa.

Radiohead, una de esas bandas imprescindibles a la hora de hablar de rock, que se dan el lujo de inventar, de dejar un legado, manteniendo intacta su credibilidad de la mano con su creatividad musical. Y sus canciones, mi perfecta compañía para aquellos momentos en los que no estoy con la sonrisa de estúpido, en situaciones en las que aún me dejo abatir por las circunstancias adversas de la vida. Para levantarme de nuevo o acabarme de rematar.



domingo, 1 de abril de 2012

ESPECIAL SEMANA SANTA: REFLEXIONES DESDE EL ROCK & ROLL


El eterno dilema humano por creer o no creer. Millones de tertulias, quizás otro tanto de discursos y espacios se podrían desprender de tan simple y a la vez complejo cuestionamiento. Libros y doctrinas que se esparcen por el mundo tratando de generar una guía alrededor del tema, como si se tratara de esa señal a la que debemos acudir. Pero como seres humanos con criterio estamos en el pleno derecho a seguir o no esas luces.

Abiertamente me confieso católico sin que esto tenga que rayar con el fanatismo, con solo mirar un extremo de la cuerda, cualquiera que este sea. Infortunadamente hay mucho puritano por ahí rondando, dedicados a su beneficio personal, criticando y empeñados en ver la viga en el ojo ajeno, perdiendo la oportunidad de aplicar en los detalles simples de la cotidianidad, los preceptos de una ideología perse hermosa.

El rock si que ha estado sometido al juicio de los ojos y oídos que se creen capaces de convertirse en detectores de fantasmas y enemigos donde no los hay, actitudes intolerantes que no han hecho más que ahondar más el deseo por conocer a través de esta manifestación artística, respuestas para todos, sin importar si se cree o no. Comenzando semana santa, un momento de reflexión en MetroRock con algunas muestras de cómo a través del rocanrol, se pueden llevar testimonios de paz y amor, quizás (solo quizás) de una manera más sincera que la de tantos que se las dan de santos.

Arrancamos con The Fray, un cuarteto que conocí en 2008 gracias a una excelente canción llamada “Over my Head” perteneciente a su álbum debut How to Save a Life. Su vida como músicos transcurrió en las iglesias de su natal Denver y aunque a hoy le huyen a esa etiqueta de Rock Cristiano, si es claro que muchas de sus letras tienen un alto contenido religioso, con mensajes en torno a las relaciones personales, la ocurrencia de las cosas malas a la gente buena y la fé puesta a prueba ante situaciones difíciles.



Switchfoot es una banda que permanentemente ha estado relacionada con la escena musical religiosa y a la realización de obras benéficas a través de fundaciones, aunque la orientación de sus mensajes va dirigida a todos los públicos poniendo por delante su fe que la inclusión en un género. Van por 8 trabajos discográficos desde su fundación en el 97 entre los que se destacan The Beautiful Letdown del 2003 y Hello Hurricane del 2009. Algo de poesía, filosofía y contenido positivo en sus líricas.



Uno de los amos de la escena musical cristiana en la última década han sido los Third Day. Estos triple ganadores de Grammy y otro tanto de otros galardones, han difundido el mensaje de Jesús a jóvenes y adultos a través de su sonido pop-rock contemporáneo. En su 21 años de carrera han generado 15 discos con trabajos tanto en vivo como en estudio, cargados de letras que se convierten en verdaderas oraciones ante las diferentes circunstancias por las que atraviesa el ser humano durante su existencia.



Corría el 98 cuando los ecos de un temón llamado "What's This Life For” me devolvieron unos 6 o 5 años más atrás. Parecía como si de repente ese sonido grunge hubiera vuelto. Y lo hizo, por lo menos durante otros 4 años cuando Creed estuvo en la cima. Uno de los grandes fenómenos masivos de divulgación de mensajes relacionados con la fe, la teología cristiana en si y reflexiones acerca de la vida eterna. Millones de copias vendidas de sus 4 placas, de las cuales me quedo con My Own Prison que tan buenos recuerdos me trae y Human Clay, su segundo álbum de 1999.



El glam metal también ha tenido que ver en todo este rollo de difundir la palabra. Stryper fue la encargada de llevar el testimonio con toda la parafernalia que maneja este estilo musical y sumándole el elemento evangelizador, llegando hasta el punto de lanzar biblias en los conciertos o haciendo la contraparte del número de la bestia con su versión del 777 en clara alusión a lo perfecto y divino. Vivieron su esplendor entre el 83 y 92, con una reunión en el 2003 que les ha dado para seguir con vigencia por estos días.



La banda alternativa de la Florida Anberlin es de las que piensa que el mensaje de sus letras (amar y respetar a los demás tal y como Jesucristo lo haría) está por encima de etiquetas, sin importar de qué religión sea quien las escuche. Con un poco menos de 10 años de actividad este quinteto ha sabido repartir el tiempo entre su prolífica carrera (ya van por el quinto disco y se espera nuevo material en este 2012) y su vinculación a organizaciones de caridad y ayuda a la comunidad en aspectos de pobreza y trata de blancas.



Para los miembros de P.O.D. su fe es parte esencial en sus canciones. Van por 10 millones de copias de sus 7 trabajos discográficos a la fecha, de los cuales hay que resaltar su inolvidable cuarto disco Satellite del 2001.  Desde el significado de sus siglas Payable on Death que se puede interpretar como el destino que nos espera después de morir de acuerdo a cómo vivimos, hasta letras en clara alusión religiosa (encontrar el camino de Dios y sentirse vivo, por ejemplo), esta bandota de San Diego continúa llevando sus creencias a su manera por todo el mundo.

 

El arrepentimiento es otra de las características propias de la religión católica. Y parece ser que de eso si que sabe Brian Welch el famoso guitarrista Head, responsable de definir el sonido de la segunda parte de los 90’s con sus compañeros de Korn. Todos los excesos de drogas y alcohol propios de la fama que obtuvo con la banda californiana, lo llevaron a recomponer el camino y convertirse en músico cristiano. En los tres trabajos que tiene como solista pone de manifiesto que Dios es quien ha podido curar sus heridas y liberarlo de sus adicciones.

martes, 27 de marzo de 2012

ARCTIC MONKEYS: LA FRESCURA DEL SONIDO BRITÁNICO

Cómo quizás no me sucede con cualquier tema (exceptuando la logística, temas afines a mi profesión y el fútbol), mi afición por el rocanrol hace que se prenda esa llama por consultar, por conocer más. Cual si fuere un especial de esos anunciados con toda la pompa por Nat Geo o Discovery Channel por ejemplo, pasa por mis ojos cuanto documental de rock presenten sin importar si lo había visto una o quince veces y me lo sepa de memoria; da igual: me lo veo con la misma expectativa del primer día.

La constante en este tipo de programas sin importar que lo haya producido la BBC o alguna productora gringa, es que se suele dar un gran valor al aporte del sonido británico en toda esta historia, constituyéndose en precursores y protagonistas de muchos de los más grandes momentos del rock. No sé si la banda a la que dedico este post llegará a ocupar los sitiales del olimpo en el rock de todos los tiempos, pero de lo que si no me cabe duda es que los Arctic Monkeys  se han convertido a los largo de sus ya 10 años de existencia en un referente de la escena inglesa, arañando espacios reservados a los más grandes del Reino Unido.


Fue por allá empezando el 2006 cuando, nuevamente motivado por ese inusual espíritu investigativo, me di a la tarea de pillarme qué estaba pasando en el otro lado del charco, luego de la oleada de bandas escandinavas de finales de los 90’s. La sorpresa fue enterarme que había una banda cuyo álbum debut estaba catalogado por la crítica como un digno contendor del primer discazo de Oasis, Definitely Maybe (de hecho, lo superó como el álbum debut más vendido en la historia en la Gran Bretaña). Rebusqué y me encontré en ese entonces con “I Bet You Look Good on the Dancefloor” extraído del Whatever People Say I Am,That's What I'm Not y bastó para darme cuenta de que estaba frente a algo distinto, renovado y muy, pero muy bueno.

Este cuarteto de Sheffield tiene la fórmula para lanzar discos y que todo sea éxito. Sin duda han sabido aprovechar las ventajas que le ha dado internet a las nuevas promesas ya que las descargas de sus primeras canciones se convirtieron en un boca a boca excelente que hizo llamar la atención de las disqueras; pero eso no es sólo con subir unas canciones a la web o grabar el video de alguna presentación; se necesita ratificarlo con buenas letras, buen sonido y una excelente presentación en vivo, elementos que los Monkeys tienen y de sobra.


Favourite Worst Nightmare (2007), Humbug (2009) y Suck It and See (2011) se suman al ya mencionado album debut. Todos llegaron a lo más alto de las listas británicas y trascendieron a otros horizontes incluido el americano, al que a veces le da tan duro reconocer que en otros lados también se hace buena música. Trabajos discográficos que llevan intrínsecos una evolución, que emanan calidad y que lo motivan a uno a subir el volumen o irse de noche de birras en un bar. Para mi el sonido de esta banda es simplemente rocanrol fresco y con alegría. Punto.

Por esas casualidades de la vida a través de la novia de un amigo me enteré hace unos meses de la existencia de The Last Shadow Puppets, el proyecto paralelo de Alex Turner, motor delante y detrás de los Monkeys. Me escuché su primer y único álbum a la fecha The Age of The Understatement del 2008 y me pareció muy bacano (la canción que le da título al disco y “Standing Next to Me” son una buena muestra de ello). Dos bandas con un sonido diferente pero con ese ingrediente en la composición de Turner que lo hace a uno antojar de que venga el segundo trabajo, previsto muy seguramente para este segundo semestre del año luego de que Arctic Monkeys concluya su extensa gira por Europa, Norte y Suramérica.

¿Temas recomendados? Infaltables varias canciones de ese gran debut del 2005 como “When the Sun Goes Down” y “Fake Tales of San Francisco”. En el Favourite Worst Nightmare se destacan entre otras “Brianstorm” y “Fluorescent Adolescent”. “Crying Lightning” y “My Propeller”del 2009, además de “Don't Sit Down 'Cause I've Moved Your Chair” o “Black Treacle” contenidas en su más reciente placa y su nuevo tema “R U Mine?”.


lunes, 19 de marzo de 2012

BERSUIT VERGARABAT: VIVE Y VUELVE

Si bien nunca me he caracterizado por ser un devoto amante del rock en nuestra lengua, mi incipiente oído de fanático si me he ha ayudado como para irme haciendo una idea que me permita discernir acerca de lo que parece ser una buena propuesta, lo que simplemente es calcado y lo que a duras penas está impulsado por un intento comercial descarado.

Han pasado muchos años desde aquellas primeras canciones que en el último lustro de los 80’s inundaban las escasas emisoras de rock a las que tenía alcance y que trajeron consigo el denominado boom del rock en español. Pero ya desde esa época a la fecha, el rock en español Made in Argentina ha tenido para mí un especial encanto. Siempre me sorprendía por esa capacidad de tener tantas caras: la cómica, la dura, la seria (y a veces hasta aburridora), la barera y pachanguera…facetas llenas de un sonido que podría hacerlo pensar a uno que se está en frente de una gran estrella de la música de toda la vida, o simplemente de un vecino normal de la cuadra que toca muy bacano.

Sería un mentiroso si digo que desde que escuché Bersuit Vergarabat de inmediato me enganché. Me suele suceder que si algo le gusta a todo el mundo y se trilla y trilla una canción hasta sacarle sangre, termina no gustándome. Y eso precisamente me sucedió con “Señor Cobranza” en la cola de los 90’s. Por fortuna, la vida, internet y los amigos me han dado razones para evidenciar que estaba en frente de una de las mejores bandas del rock latinoamericano, y sino, la mejor exponente de ese sonido argento que tanto disfruto.


En cada uno de sus trabajos discográficos, La Bersuit destila calidad y originalidad en sus interpretaciones, en donde se resumen todas esas caras que hacen que me guste el rock argentino. Sólo basta sacar el rato para espulgar álbumes como Libertinaje de 1998, Hijos del Culo de 2000 y La Argentinidad al Palo de 2004 y darse cuenta del por qué han sido un grupo de tanta convocatoria, no solo en el sur del continente, sino en importantes festivales en otras latitudes.


Sus letras van desde lo cotidiano y trivial hasta lo que podría ser trascendental. Le cantan igual a un vecino gordo del barrio en su moto que a la ex que uno recuerda y que se vuelve a ver cuando ya se está casado. No se callan ante los constantes descalabros del poder o la actitud ególatra de muchos de sus coterráneos y llevan el mensaje premonitorio de la revolución. Pueden llamar nuestra atención sobre el riesgo en el que tenemos al planeta y también recordarnos que amor y licor no se mezclan. Nos recuerdan que en nuestros momentos de soledad siempre hay alguien dispuesto a lamer nuestras heridas y también que a pesar de los disfraces, nuestra esencia seguirá siendo la misma.

El 2009 marcó puntos suspensivos. Su carismático líder, Gustavo Cordera se aventuró como solista sin decir abiertamente que se iba de La Bersuit, lanzando su placa Suelto (de donde se desprenden buenos temas como “Ansiedad de Buscar”) a lo que le siguió En la Caravana Mágica, su segundo disco lanzado en 2010. Mientras que varios de los miembros restantes de la emblemática banda de Buenos Aires armaron rancho aparte con el proyecto De Bueyes, con el que alcanzaron a sacar el álbum Mas Que Una Yunta, donde está un mamonazo llamado “De Una Pasión”.

Parece que en definitiva si eran más que una yunta, pues hoy La Bersuit vive a pesar de que Cordera no esté oficialmente más con ellos y haya quedado un tanto resentido con la forma como se tuvieron que dar las cosas. Decidieron retomar el camino después de dos años y recién sacadito del horno está La Revuelta su undécimo trabajo de estudio, del que ya se desprendió su primer lanzamiento “Cambiar el Alma” otra cumbia rock con el sello de la casa. Aguante La Bersuit, Carajo!!


P.D. Estando en el concierto del maestro Enrique Bunbury esta semana en su rol del Licenciado Cantinas y escuchando en vivo “El Solitario”, ratifico que esa mezcla de rocanrol con ritmos autóctonos como la cumbia se oye estupenda. Y La Bersuit si que sabe de eso. Y sino que lo diga “El Viejo de Arriba”.

lunes, 12 de marzo de 2012

VAN HALEN: POR ENCIMA DEL TIEMPO

Hoy me levanté pensando en que el tiempo realmente es un soplo. Particularmente me sucede con frecuencia que lo que viví hace muchoscientosmil años lo recuerdo metiéndome el cuento de que fue hace poquito…pero que va. Por más que uno no lo quiera ver, el tiempo va pasando, implacable.

Parece que fue ayer aquel 1987 cuando comencé a meterme en esta excursión al mundo del rocanrol, motivado por mi inconformidad frente a los ritmos del trópico tan habituales en mi medio. Fue en ese 87 cuando de la mano de Bon Jovi (Tha Kiiingg!!) empecé a descubrir un cumulo de bandas que eran más que simples “peludos marigüaneros” como les decían en mi casa. Talento, actitud, mensajes y energía era lo que les sobraba.

En medio de ese descubrimiento adolescente recuerdo haber visto el video de “Panama” de Van Halen, canción que ya hacía unos años había salido en su memorable album 1984 pero que yo apenas venía a conocer; y por fortuna, pues ese sonido impactante proveniente de la guitarra de Eddie Van Halen y el derroche de poder (sumado a la imagen estrafalaria) de su vocalista David Lee Roth no eran algo que uno pudiese pasar por alto.


Lo curioso del tema es que este fin de semana me dio por escuchar enterito el A Different Kind of Truth, el décimo segundo y más reciente trabajo de estudio de la banda californiana y siento como que el tiempo no hubiera pasado. El sonido característico de la guitarra de Eddie sigue siendo el soporte para que el andamiaje de estas leyendas siga su curso acompañado por supuesto y después de tantos años, del hijo prodigo (Lee Roth) quien vuelve a poner su voz en alto.

A finales de los 70’s Van Halen alborotó la escena musical gringa con el lanzamiento de su homónimo álbum debut, que es considerado una de las joyas del rock. En particular, por ese señor guitarrista, quien sin duda es uno de los más innovadores e influyentes del negocio. A esto lo siguieron otras 10 placas hasta 1998, todas en lo más alto de las listas. No en vano tienen el record de la mayor cantidad de canciones en el número 1. Estamos hablando de capos entre los capos!!


Los dueños de “Jump”, esos que fueron capaces no sólo de sobrevivir a los cambios de vocalista y continuar siendo exitosos (obviamente con mayor impacto del actual frontman de Chickenfoot Sammy Hagar que del vocalista de Extreme Gary Cherone, que alcanzó a estar en el Van Halen III del 98), continúan llenando nuestros oídos y retinas con ese sonido que le recuerda a uno por qué es que el rock es lo mejor de lo mejor.

A pesar de extrañar el bajo de Michael Anthony (también con Chickenfoot), el dúo de hermanos Van Halen + El hijo de Eddie + David Lee Roth se fajaron con su regreso después de 14 años sin grabar. Y aunque confieso que “Tattoo” no es que me haya chiflado del todo, si sirvió para que se volviera a despertar mi admiración por estos genios. Solo basta poner a sonar bien duro temas como “She's The Woman”, “Chinatown”, “Bullethead” y “As Is” para darse cuenta de que se está en frente de uno de los mejores discos de rock del año.


Qué bueno que exista, en este caso a través de la música, la excusa perfecta para recordar que aunque el tiempo pase y las cosas hayan sucedido hace muchoscientosmil años, lo bueno simplemente perdura.

martes, 6 de marzo de 2012

ESPECIAL: ROCK & MUJER, MI LISTA DE GIRLPOWER.

El 8 de marzo tradicionalmente ha sido problema para mí. Siempre se me ha reclamado por mi no habitual falta de especialidad en una fecha que yo particularmente, considero plagada de un espíritu meramente comercial (o por lo menos así lo volvieron). Mi salida triunfal ante estas querellas no pasa de un simple pero sincero “es que el día de la mujer debería ser todos los días”.

Y aunque suene a cliché, así es. Diariamente nosotros deberíamos rendir homenaje a estos maravillosos y a veces incomprensibles seres que Dios nos puso al lado. Todos los días deberíamos recordar su cada vez más creciente e invaluable participación en todos los campos de la sociedad, en donde por supuesto el universo rock no se puede quedar atrás. Hoy en MetroRock un tributo a esa pareja letal: Rock & Mujer.


Arranquemos con una verdadera institución de la música como lo es Patti Smith, quien por allá en los 70’s fue capaz de desafiar la típica imagen e ideología de la pelada de discoteca de ese entonces. Mucha actitud punk y poesía incorporadas en más de 10 trabajos discográficos de esta activista quien hoy por hoy a sus 65 años todavía continúa con su causa y su música.



Con algo de raíces pop pero con ese airecito rockero que tanto me gusta, recuerdo hoy a The Bangles, quienes en los 80’s pusieron a moverse como un egipcio a más de uno. Después de un bache entre el 89 y el 99 decidieron regresar y ya van por su undécimo disco, lideradas por la aún linda Susanna Hoffs.



Otra que ha hecho mucho por mantener el legado de las mujeres en el rock es Sarah Mclachlan, quien a finales de los 90’s y aprovechando el boom mediático que obtuvo con sus excelentes canciones, organizó un festival anual hecho solo por mujeres, en donde no faltaban otras duras del cuento como Sheryl Crow, Jewel, Suzanne Vega y Tracy Bonham por nombrar solo algunas. Y además es dueña de esta, una de mis canciones favoritas.


Una banda que apenas hace un par de años viene obteniendo el reconocimiento que se merece es Halestorm. Liderados por Elizabeth "Lzzy" Hale, estos pelaos de  Pennsylvania cuentan ya con un exitoso debut homónimo lleno de hard rock que los catapultó a la fama, además de un discazo de covers y un álbum en vivo. Y se vienen en este abril con su segundo álbum llamado The Strange Case Of... del que ya lanzaron este excelente tema.


Como no recordar a doña Joan Jett. Esta veterana que tocó junto a otra grande como lo es Lita Ford en su banda The Runaways, nos llenó de buen rocanrol durante la década de los 80’s. Otra que sigue sacando música y que continua vigente con el paso de los años a punta de talento.


Si, yo fui uno de los que le caía mal Courtney Love y que continúa pensando en que tuvo todo que ver con el fatal desenlace del malogrado Kurt. Pero al margen de eso, la vieja demostró que tenía con qué llegar al estrellato y convertirse en todo un símbolo noventero. Abusos de droga, escándalos y buena música han rodeado a Courtney tanto en solitario como con su banda Hole.

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Muy prolífica ha sido la carrera de The Donnas quienes ya van por su séptima placa de estudio y un recopilatorio. 4 peladas a quienes con su rock de garaje les sonrió la fama a principios de la década pasada y cuyas canciones y covers suenan con frecuencia en mucha película juvenil.


Las hermanitas Wilson con su banda Heart son todas unas leyendas en los Estados Unidos, gracias a sus éxitos como “Barracuda”, “How Can I Refuse”, “What About Love” y por supuesto “Alone”, una de las buenas exponentes de la Power Ballad ochentera. Más de 30 millones de copias de sus discos ratifican porqué aún andan dando guerra.



Por allá en el 95 conocí a Alanis Morrisete con un gran álbum llamado Jagged Little Pill, plagado de mamonazos que la convirtieron en la estrella que es hoy. Y aunque se ha dedicado mucho a la actuación en los últimos años, se viene este año con su octavo disco que seguramente nos traerá la buena música a la que nos tiene acostumbrados esta canadiense.


Deborah Harry a sus 66 años también sigue trabajando en pro del buen rocanrol con su legendaria banda Blondie. En 2011 lanzaron Panic of Girls, su noveno álbum. Pero, cómo no echar de menos grandes clásicos como “Heart of Glass”, “Maria”, “Rapture” y “One Way or Another” que después de más de 30 años, prende cualquier ambiente barero.


La talentosísima Amy Lee y su banda vuelven a la cima con su tercer y más reciente trabajo Evanescence. Cargado de ese sello característico que los dio a conocer hace ya más de 10 años, el álbum se fue derechito al primer lugar de las listas. Hacía falta Amy.


Finalicemos con una banda que se había separado en 2003, pero que regresó hace poco, con gira y álbum bajo el brazo. Roses es el título del sexto trabajo de los irlandeses The Cranberries, con ese sonido rock que los dio a conocer y por supuesto, la voz inconfundible de Dolores O'Riordan.




lunes, 30 de enero de 2012

ESPECIAL: ROCK BRASILERO, SALVE USTED LA PATRIA!

Y entonces resulta que a todos les dio por “falar” en portugués. Ahí estamos pintados. Cómo nos dejamos abrumar por lo que esté de moda, aun cuando lo que venga detrás no sea, ni por menos, bueno. Ahora bajo este precepto, de este lado del continente por estos días les dio porque en una fiesta estaba bien repetir (sin entender un carajo!) un estúpido estribillo como “Nossa, nossa Assim você me mata, Ai se eu te pego, ai ai se eu te pego”. Qué es esto aquí, de por Dios!!

Todo este boom por una canción que hizo que le sonara la flauta a su interprete (y seguramente llenarse de admiradoras, ¿o cuál de todas las garotas que salen en el video está mejor?), me puso a pensar poquito en la cultura brasilera, en donde por fortuna también habitan los buenos sonidos del rocanrol. Tres bandas de la denominada republica federativa del Brasil son las invitadas hoy en este post y son las encargadas de quitarnos el mal sabor de boca de una canción que nos desciende al averno al escucharla y que peor aún, se repite y se repite sin piedad alguna.


A los Paralamas los conocí por allá en los 90´s, muchos años después de su fundación, y curiosamente con una canción no en su idioma original sino en su versión en español (“Dos Margaritas” de su séptimo disco Severino del 94). Canción que prende rumba y que invita a pensar que el rock también da cabida a elementos fiesteros en su muy bien surtido abanico de matices. Recuerdos bacanos tengo de la época en que esta canción sonaba en los bares.

Hoy por hoy, Os Paralamas do Sucesso son toda una institución a nivel latinoamericano. Su combinación de rock, ska y reggae les ha permitido continuar vigentes en la industria que les ha visto generar ya 12 placas de estudio, 7 en vivo y otras tantas recopilaciones. Entre sus canciones hay que destacar “Uma Brasileira”, “Busca Vida”, “Ela Disse Adeus”, “Aonde Quer Que Eu Vá” y “Alagados”.


La irreverencia, el buen humor y el sonido punk rock vienen de la mano de Os Seminovos, un quinteto formado en 2005 con la simple idea de pasar bueno y combinar su trabajo de publicidad con parodias musicales de buena calidad. Yo en particular los conocí a través de un correo electrónico hace algunos años con un video en donde se veían imágenes dibujadas de doble sentido, con el telón de fondo de “Ao mestre com carinho”.

Esta gente le ha apostado todos sus esfuerzos  a aprovechar el modelo de difusión musical a través de internet (su líder es el creador del portal de humor Charges.com.br) y ya cuenta con dos trabajos bajo este formato de descarga gratuita: Não tem Preço y Volume Dois, además de varios sencillos sueltos. Para destacar aparte de la ya mencionada,  temas como “Eu Sou Emo”, “Escolha Já Seu Nerd”, “Que Bonito é” y “Outros 500” entre otros.


Y terminemos con la leyenda viviente del metal brasilero. Admito que tuvieron que pasar varios años para que por fin me empezaran a gustar y entender el valor que tiene Sepultura en la escena rock mundial. La contundencia de sus sonidos que oscilan entre el trash y el death metal además de sus exploraciones hacia sonidos más industriales y tradicionales, los han convertido en un referente a lo largo de sus ya 28 años de existencia.

Hoy por hoy sus precursores, los hermanos Max (quien dejo la banda en el 97 para fundar Soulfly) e Igor Cavalera tienen rancho aparte (Cavalera Conspiracy, que ya va por dos trabajos discográficos). Sin embargo, Sepultura continúa en el juego y en 2011 lanzaron Kairos, su décimo segundo disco de estudio con buena aceptación de la crítica especializada. Pero en la mente de todos los amantes del metal siempre se echarán de menos himnos como “Arise”, “Refuse/Resist”, “Roots Bloody Roots” y la infaltable “Territory”.


lunes, 23 de enero de 2012

BAJOTIERRA: EN LA HISTORIA DEL ROCK COLOMBIANO


Aún recuerdo las épocas en qué grandes titanes del rock criollo como Kraken, Perseo, Ekhymosis o Estados Alterados hacían su música y se trataban de hacer conocer “con las uñas”, a punta de trabajo y mucho toque en vivo.

Hoy por hoy y sin decir que no se haga un gran esfuerzo como en ese entonces, es indudable que se tiene un poco más de promoción: el internet, los intercambios de música, la difusión en canales internacionales y la globalización en sí, han ayudado mucho a que los grupos de hoy se conozcan más y tengan un mejor sonido.

No me cabe duda de que en una época como estas una banda de los años 90 como la que hoy nos ocupa, estaría en la cima; lejos. De hecho, mi adolescencia  y posterior adultez me ratificaban al son de unos buenos aguardientes, que Bajotierra debió reclamar el cetro como la mejor banda de rock colombiano y no soltarlo jamás.


Reconozco que en la vida escuché sus primeros demos y que tristemente coincidía el hecho de que no tuviera plata (o tuviera otro parche en esa época, -una tomadita de pola, o un parcial atravesado, que sé yo) como para haber ido alguno de sus toques. Fue sólo hasta que vi un vídeo con un grupo tocando en un antro de mala muerte en la zona de Guayaquil (“Ojos Enfermos”  de su primer álbum Bajo Tierra de 1994) que identifiqué que algo bueno y distinto estaba pasando en la escena local paisa. Y si no, basta recordar otras buenas propuestas de la época como El Pez o Polvo de Indio, por mencionar sólo dos.

Y llegó Lavandería Real en 1997, el álbum con el sonido más internacional de un grupo paisa y quizá colombiano en ese entonces (por lo menos para mí). Y ahora casi quince años después lo escucho y me sigue sonando excelente; mamonazos como “Las Puertas del Amor”, “Todo Bien”, el homenaje a un malogrado pugilista colombiano en “Jimmy García”, “El Pobre” (digna de cualquier buen momento barero con amigos) y la magnífica y real denuncia de lo que pasaba en mi país en los 90’s con “Justiciero” (¿acaso dije pasaba?) eran la muestra inequívoca de que la lucha de los titanes anteriores había valido la pena y el rock nacional se iba, “palo arriba” para el exterior.


Pasaron los años y mis ojos y oídos eran testigos de nuevas propuestas en la escena local: unas de todo mi gusto, y otras no tanto, pero quizás por la calidad de algunos y/o el aprovechamiento de todas las nuevas y mencionadas ventajas por parte de los otros, uno veía que triunfaban, que llegaron lejos y se mostraron internacionalmente. Y mientras eso pasaba, todos esos años me preguntaba ¿y qué pasó con Bajotierra? ¿Cómo era posible que esa bandota se quedara en promesa, justo en la época en que tantos tenían la oportunidad de mostrarse en el exterior?

Para alivio mío y de muchos otros la segunda parte de la década pasada, Bajotierra regresó, quizás para mi antojo no con todo el éxito y reconocimiento que se merecen, pero ¡qué carajos!, estaban de vuelta. Su álbum Los Días Adelante de 2006, que tiene por muchos ratos las ganas de devolvernos a esa esencia noventera, incluye excelentes canciones como “La Reina del Hielo”, “Vigilante”,  La Policía del Amor” y “Haz tu Vida”.


Excelente que Bajotierra siga vigente (el que tenga el chance no deje de tener el recopilatorio El Pobre Y Otros Éxitos de 2008). Bacano que sigan dando conciertos (así yo siga sin podérmelos topar).Y qué bueno que también exista esa estupenda subvertiente, producto de tantos años de silencio (Los Parlantes). Ojalá que la espera para un nuevo trabajo discográfico esta vez no sea tan larga y que sigan demostrando por qué para muchos como yo, siguen siendo un bastión importante en la historia del rock nacional. Grandes!!.

lunes, 16 de enero de 2012

APOCALYPTICA: EL LENGUAJE DEL CELLO ROCK

Cómo me gusta cuando lo impensable sucede: que el equipo pequeño desafié la cada vez más refutable “lógica del fútbol” y le prenda las alarmas al súper favorito; que se conquiste a la mujer que se quiere cuando todas las circunstancias parecen estar en contra; que a una ciudad que vivió bajo un oscuro estigma durante tantos años resulte demostrar que es capaz de realizar eventos de talla mundial a todo nivel; que bandas de rock que en mi adolescencia apenas era capaz de imaginarme que vendrían por estos lados, resulten fijando sus ojos en el público de una ciudad que aún conserva su esencia rockera.

Esta semana nos visita en Medellín Apocalyptica, la única banda finlandesa que ha sido capaz irrumpir en los primeros lugares de los elitistas charts gringos, gracias a la calidad de sus interpretaciones en donde las cuerdas de sus no convencionales instrumentos (para el universo rock) continúan siendo protagonistas.


En la época en que me daba el lujo de gastarme mi platica en cd’s, recuerdo la satisfacción que tuve cuando espulgando en las ofertas de la sección de música del almacén de cadena donde me ganaba el sueldito (que me gastaba en cd’s), encontré un paquete de 2 compactos: uno era el único álbum que conocía de ellos en ese entonces, el tributo a su majestad Metallica y su tercer disco Cult, trabajos que lograron engancharme.


De sus inicios en la Academia Sibelius en su natal Helsinki cuando todo empezó por simple diversión y amor por el heavy metal, hasta este inesperado show en Medallo, ha corrido mucha agua. Aparte de los 2 nombrados álbumes, el talentoso Eicca Toppinen y su combo ya tienen en su haber otras 5 placas: Inquisition Symphony (1998), Reflections (2003), Apocalyptica (2005), Worlds Collide (2007) y 7th Symphony (2010). Continúa siendo el cello su marca de agua característica, pero ya las voces y la contundencia de la batería se han vuelto ingredientes habituales de esta estupenda mezcla de lo clásico con el rock, lo que sin duda ha ayudado a difundir su imagen internacionalmente.

Lo que para muchos en un principio podría representar dos mundos totalmente opuestos, termina siendo para estos virtuosos músicos en una natural y lógica relación entre dos géneros que guardan elementos oscuros, elegantes y poderosos. Y quizás otro punto en común es que un amante de la música clásica disfruta de la excelencia de una buena interpretación musical, tal y como le sucede a quienes gustamos del rocanrol. Y estos magos lo cumplen a la perfección.

¿Temas recomendados? Mi descomunal admiración por Metallica no deja que aflore el neutralismo, por lo que diré que todo el Plays Metallica by Four Cellos es bueno, completico. Pero en su rica discografía los Apocalyptica cuentan con excelentes canciones que seguramente sonarán este fin de semana: “Path Vol.2”, el cover de Rammstein que hacen junto a la legendaria Nina Hagen, “Seemann”; “Bittersweet” del quinto álbum, “Repressed” que hacen junto al gran Max Cavalera, “I'm Not Jesus” con el líder de Slipknot, “I Don't Care” con el líder de Three Days Grace, el tema que hacen junto al vocalista de Bush, “End of Me”, y “Not Strong Enough” en ambas versiones (la del vocalista de Shinedown y la del líder de Hoobastank).


Qué bueno tener bandas de este talante en mi ciudad. Qué bueno que se siga dando lo impensable; qué bueno poder ir a este toque; cómo añoro las épocas en que el sueldito me quedaba pa’ comprar música, ahora que hay tanto concierto bueno por estos lados del continente.