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domingo, 26 de febrero de 2017

MI VIDA EN MÚSICA - ACTO 2


¿Cómo es eso de comenzar a ser un adolescente y estar empezando "a dar pasitos"?. Por inverosímil que suene, ese fue mi caso, por lo menos en materia de rock. El último tercio de los 80's me permitió gatear en el inicio de mi juventud al son de una música llena de energía, brillo y estridencia. Ese nacimiento quedó plasmado hace 5 años en las líneas de este blog (ver http://ehzapata.blogspot.com.co/2012/07/mis-primeros-25-anos-de-rocanrol.html).

Ahora que lo pienso quizás ese deseo de hacer perdurar mis 3 primeros años como amante del rock es el que hace aflorar toda la nostalgia por todas aquellas bandas "de greñudos con laca", responsables de haberme enamorado del buen rocanrol.
Quizás también esa nostalgia me invade por lo que representó crecer en una época confusa en donde podía pasar de todo: el surgimiento de sentimientos poderosos y sinceros por personas que hoy por hoy todavía forman parte de mi vida; la cantidad de lágrimas y rabias producto de frustraciones magnificadas por la inmadurez propia de mi juventud; el brusco encuentro con la violenta realidad de ciudad reflejada en supuestos agentes de seguridad que me pegaron hasta más no poder por el terrible pecado de ser un adolescente de un barrio popular.

En definitiva, crecer duele. Y si lo pongo en el contexto del rock por supuesto que dolía ver que lo que yo acaba de conocer hace poco más de 3 años ya era obsoleto. La música cambiaba y yo ampliaba tibiamente mi espectro de gustos mientras me chocaba de frente con todas esas realidades de vida que se continuaron después con el cambio de milenio. Esta era la época que ayudó a fortalecer las bases de toda mi pasión por lo que una buena melodía puede generar.

Hoy en MetroRock la segunda parte de este recorrido sonoro por la etapa que marcó mi inolvidable juventud y el inicio de la inevitable adultez. Una canción por cada uno de los siguientes 14 años de mi vida.


Soda Stereo - De Música Ligera (1990)



Nirvana - Smells Like Teen Spirit (1991)




Megadeth - Symphony of Destruction (1992)




Héroes Del Silencio - La Sirena Varada (1993)




Live - I Alone (1994)




Oasis - Wonderwall (1995)




Robi Draco Rosa - Blanca Mujer (1996)




Radiohead - Karma Police (1997)



Creed - What's This Life For (1998)




Pearl Jam - Last Kiss (1999)




Coldplay - Yellow (2000)




Staind - It's Been A While (2001)




Queens of The Stone Age - Go With The Flow (2002)




Hoobastank - The Reason (2003)



Velvet Revolver - Fall to Pieces (2004)

lunes, 13 de enero de 2014

ESPECIAL SUB-GÉNEROS: BRITPOP

Con mirada optimista arranqué este año. Ven de frente 2014, con todo lo bueno que traigas...Y si por esas cosas te decidís a venirte con alguna pena debajo del brazo, ando dispuesto a dejártela en migajas pero no te la voy a recibir.

Les doy la bienvenida a mi blog, en este año en el que decididamente continuaré con mi embeleco por el buen rocanrol y por supuesto, compartirlo con todo el que se quiera pegar la pasadita por estos lados. Este año planeo dedicar mis líneas a algunos de los diferentes sub-géneros que hacen de esto un verdadero estilo de vida, así mis ocupaciones no me permitan siempre llevarlo a carta cabal.

Para empezar, me pareció bacano esculcar en mi biblioteca personal, algo de buenos sonidos británicos, que yo acertada o equivocadamente  llamo Britpop.  Y es que si uno se pone a ver, realmente varios de los artistas que harán parte de esta entrada, quizás riñan con la etiqueta comercial que a algunos sabios les dio por poner.

Sin entrar en mucho detalle teórico, el Britpop no es ni más ni menos el sonido alternativo de la Gran Bretaña en los 90's, respuesta a la oleada grunge americana. Plagado de melodías con coros pegadizos, elegancia y sin tener necesariamente un nexo musical entre una banda y otra, pero todas pegadas a modelos de viejas bandas de los 60 y 70 igualmente disimiles entre ellas. Un testimonio que años más tarde han sabido llevar y evolucionar otros exponentes del rock inglés.

Obvio que al hablar de Britpop surgen obligadamente los Oasis y los Blur que bien supieron recibir el legado de otros como los Stone Roses o los Jesus And Mary Chain, pero hay mucho más. Desde grupos de la segunda fase del género como Keane o Travis hasta bandas exitosas relacionadas con lo que vino después del britpop como The Verve, Coldplay hasta los magníficos Radiohead que observaron el movimiento de lejitos.

Para la muestra estos botones que en estas -tradicionalmente aburridas- primeras semanas de enero, han servido de bálsamo. Bandas y canciones que sonaron y que continuarán sonando con el único propósito de hacernos pasar un buen rato.

The Stone Roses  - Love Spreads (1994)


Oasis - Supersonic (1996)


Embrace - A Glorious Day (2005)


Supergrass - Sun Hits The Sky (1997)


Placebo - The Never-Ending Why (2009)


Manic Street Preachers - Life Becoming a Landslide (1993)


Beady Eye - Second Bite of the Apple (2013)


Blur - Coffee & TV (1999)


Noel Gallagher's High Flying Birds - If i Had a Gun… (2011)


Pulp - Common People (1995)


Radiohead - There There (2003)


James - Sit Down (1992)



Travis - My Eyes (2007)


Suede - Animal Nitrate (1993)


Coldplay - In My Place (2002)


Elastica - Connection (1994)


Snow Patrol - Chasing Cars (2006)


The Verve - Lucky Man (1997)


Keane - The Lovers Are Losing (2008)


The Jesus And Mary Chain - Blues From a Gun (1989)



lunes, 9 de abril de 2012

RADIOHEAD: EL SOUNDTRACK DE LA ADVERSIDAD

Mientras conducía mi carro la semana pasada en una de estas frías noches y retumbaba el eco de “What I Like About You” de The Romantics, me puse a pensar en lo mucho que puede influir la música en el estado de ánimo de una persona. Quizás fui objeto de burla durante un buen rato por parte la pareja en la moto que había a mi lado en el semáforo, viendo a un casi cuarentón golpeando cual rockstar mi batería-cabrilla, cantando destemplado y esbozando una sonrisa de estúpido más allá de lo habitual.

No siempre fue así. Fui de los muchos que en los 90´s comenzaron a decirle adiós a la adolescencia en medio de un montón de dudas, miedos y frustraciones. Tuve la oportunidad de toparme en ese entonces con un estado anímico que distaba mucho de aquel particular comportamiento festivo en mi carro manifestado durante estos últimos días. Conocí de frente y sin anestesia a la depresión, la cual vino acompañada de una banda sonora que cabía como anillo al dedo a esos difíciles momentos y que se quedó ahí, testigo de las dificultades que hoy por hoy también se presentan. Su nombre: Radiohead.


La banda de Oxford Inglaterra, con más de 20 años de carrera y liderada por el particular genio de Tom Yorke, se ha convertido en un punto obligado a la hora de evaluar las bandas que mayor influencia han dejado a nivel musical en las últimas décadas. Quizás algo insospechado para ellos cuando lanzaron su debut Pablo Honey del 93 en donde estaba un compendio de buenas canciones, entre ellas la que los dio a conocer y que paradójicamente detestan: “Creep”. Si yo me aburría de tanto que me la pedían los clientes cuando ponía música en un bar, entiendo como sentirían ellos cuando se la pedían y pedían, y sonaba sin misericordia en todas las radios rock del mundo.

Muy en su interior la banda quiso siempre buscar su identidad y dejar su huella, alejada de todo el boom comercial. El problema es que cuando algo es bueno, tarde o temprano todos nos terminamos por dar cuenta, y eso fue lo que pasó con ese discazo llamado The Bends de 1995 y ni que decir con una de las obras cumbre del rock: El OK Computer del 1997. Letras llenas de introversión, depresión y angustia existencial y un sentido de la melodía que distaba mucho de lo que sonaba en ese entonces.


Debo decir que contrario a lo que piensa la crítica, a mi el siguiente disco Kid A del 2000 no me gustó, quizás precisamente por eso por lo que hoy es objeto de reconocimiento de todos los expertos: no hay temor a experimentar; siempre buscan enriquecer su música con otros elementos como el rock progresivo o los sonidos electrónicos. Definitivamente no están hechos para sonar siempre igual y encasillarse como lo quisiera la industria y por eso alcanzaron a sacar con su disquera de siempre otros 2 trabajos (Amnesiac de 2001 y Hail to the Thief de 2003) para dedicarse a sacar música por su riesgo y cuenta.

No contentos con convertirse en una banda de referencia para los nuevos artistas han querido también darle un mensaje a la industria discográfica, al atreverse a producir de manera independiente sus 2 más recientes placas (In Rainbows de 2007 y su octavo trabajo The King of Limbs  de 2011), con la novedad de poderlos descargar previamente de internet (antes de que saliera el formato físico) dejando a consideración de los fans el precio a pagar por los álbumes en caso de que les gustara la previa. Ambos son tremendos discos y la estrategia ha sido muy exitosa.

Radiohead, una de esas bandas imprescindibles a la hora de hablar de rock, que se dan el lujo de inventar, de dejar un legado, manteniendo intacta su credibilidad de la mano con su creatividad musical. Y sus canciones, mi perfecta compañía para aquellos momentos en los que no estoy con la sonrisa de estúpido, en situaciones en las que aún me dejo abatir por las circunstancias adversas de la vida. Para levantarme de nuevo o acabarme de rematar.