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sábado, 29 de abril de 2017

¿QUÉ HAY DE NUEVO, VIEJO? VERSION 1/3 2017


Y luego de haber hecho la catarsis de lo que representa para mi tener ya 30 años de estar escuchando rocanrol en todos sus sabores y colores y no contento con eso, haberla compartida con todo aquel que se pega la asomadita por estos lares mensualmente, nos llegó en MetroRock el momento de hacer el primero de los 3 balances del año.

Un 2017 que como cosa rara para mí y para todo aquel que está metido de cabeza en un día a día ajetreado, aparenta estar corriendo con un afán de llegar a diciembre lo antes posible…y hasta ojalá. Un año que empezó convulsionado, con temor repartido en el mundo por ver qué tanto iba del dicho al hecho un nuevo líder mundial; con un territorio latinoamericano que cada vez se sorprende más con lo largo de los brazos de los corruptos que nosotros mismos hemos ayudado a trepar al poder; con niños vulnerables del mundo real que capotean el desapego familiar con su participación en juegos del mundo virtual hasta llegar a hacerse daño por reconocerse visibles.

Pero en medio de todos los pesares y rebuscadas alegrías que nos proporciona esta sociedad cada vez más escasa de valores, aparecen como un bálsamo las manifestaciones artísticas de personas alrededor del mundo, (unas quizás con un ánimo de vender o darse a conocer y otros porque simplemente les da la gana), que nos generan satisfacción y entretenimiento con sus obras.

Hoy en MetroRock presentamos lo que nos ha gustado en estos primeros 4 meses del año, en donde hemos tenido nuevas canciones de curtidos en este cuento como Dee Snider, Linkin Park, Papa Roach, Incubus, Chris Cornell, Nickelback y hasta Prince que a un año de habérsenos adelantado en el camino nos sigue dejando buena música nueva.

También está el espacio para grupos no tan conocidos pero con canciones supremamente buenas como Basement, Frank Carter & The Rattlesnakes, Thrice, Son Volt, Citizen Zero y All Time Low.

Y para acabar de completar este cuento, buenos regresos de bandas que en este milenio nos han estado acompañando con los ecos del buen rock, tipo Mastodon, Volbeat, Seether, Black Stone Cherry, Imagine Dragons y los poderosos Airbourne.

















































































































































































































































































































































sábado, 25 de marzo de 2017

MI VIDA EN MÚSICA - ACTO 3


Y en esta particular manera de celebrar mis primeros 30 añitos disfrutando del buen rocanrol, llegamos a la parte final de este recorrido sonoro por estos 42 almanaques.

Haciendo este ejercicio de lo que han sido los últimos 12 años de mi vida, se me ha presentado la oportunidad de reflexionar digamos, un poco más de la cuenta. Es esta última, la etapa que ha marcado cambios, unos positivos, otros no tanto, pero que igual supongo harán parte del precio de "madurar" (a ratos como que no me lo creo) y ver cómo aunque nos puedan las ganas de vivir, el declive está a la vuelta de la esquina.

Años marcados por una cantidad enorme de responsabilidades buscadas o no…años en donde el desfogue etílico con los amigos de siempre cada vez se volvió más escaso…años en donde a punta de tener algunos logros y de vez en cuando estrellarnos con el jodido fracaso, seguimos adelante con la esperanza de poder materializar sueños propios y ajenos…Años en donde la he cagado y en donde también he podido impactar (creo) positivamente a algunos…Años en donde he aprendido y desaprendido…Años para agradecer.

Sí, definitivamente he cambiado y la música de esta última etapa de mi vida así lo evidencia. Sin embargo, la esencia, esa que tercamente se quiere reflejar en el uso de manillas y camisetas de grupos de rock que hacen qué más de un lugareño de estas tierras en donde actualmente vivo me mire rayado; la que hace que todos los fines de semana sin excepción me motive a buscar qué hay de nuevo en el rock; Esa esencia que me invita a la nostalgia de mejores días en donde pasaba bueno aún sin plata y a querer a los míos, mi familia y los amigos de siempre…Esa esencia permanecerá, hasta que ese inevitable declive marque el final de esta vuelta.


Mientras tanto, los invito a disfrutar de esta buena tanda de música del 2005 al 2016, una canción por cada año, y espero que siga habiendo aguante para que algún día podamos por qué no, compartir una buena cerveza al son de melodías de siempre y de lo nuevo que nos depare este mundillo del rock. Salud!


Theory of a Deadman - Santa Monica (2005)



Buckcherry - Sorry (2006)



Los Piojos - Pacífico (2007)



Black Tide - Shockwave (2008)



Alice in Chains - Check My Brain (2009)



Bunbury - Los Habitantes (2010)



Vicentico - Paisaje (2011)




Dropkick Murphys - Rose Tattoo (2012)



Heart - Stairway to Heaven (2013)




Black Label Society - Angel of Mercy (2014)




Foo Fighters - I Am a River (2015)




Elefantes - Duele (2016)

domingo, 26 de febrero de 2017

MI VIDA EN MÚSICA - ACTO 2


¿Cómo es eso de comenzar a ser un adolescente y estar empezando "a dar pasitos"?. Por inverosímil que suene, ese fue mi caso, por lo menos en materia de rock. El último tercio de los 80's me permitió gatear en el inicio de mi juventud al son de una música llena de energía, brillo y estridencia. Ese nacimiento quedó plasmado hace 5 años en las líneas de este blog (ver http://ehzapata.blogspot.com.co/2012/07/mis-primeros-25-anos-de-rocanrol.html).

Ahora que lo pienso quizás ese deseo de hacer perdurar mis 3 primeros años como amante del rock es el que hace aflorar toda la nostalgia por todas aquellas bandas "de greñudos con laca", responsables de haberme enamorado del buen rocanrol.
Quizás también esa nostalgia me invade por lo que representó crecer en una época confusa en donde podía pasar de todo: el surgimiento de sentimientos poderosos y sinceros por personas que hoy por hoy todavía forman parte de mi vida; la cantidad de lágrimas y rabias producto de frustraciones magnificadas por la inmadurez propia de mi juventud; el brusco encuentro con la violenta realidad de ciudad reflejada en supuestos agentes de seguridad que me pegaron hasta más no poder por el terrible pecado de ser un adolescente de un barrio popular.

En definitiva, crecer duele. Y si lo pongo en el contexto del rock por supuesto que dolía ver que lo que yo acaba de conocer hace poco más de 3 años ya era obsoleto. La música cambiaba y yo ampliaba tibiamente mi espectro de gustos mientras me chocaba de frente con todas esas realidades de vida que se continuaron después con el cambio de milenio. Esta era la época que ayudó a fortalecer las bases de toda mi pasión por lo que una buena melodía puede generar.

Hoy en MetroRock la segunda parte de este recorrido sonoro por la etapa que marcó mi inolvidable juventud y el inicio de la inevitable adultez. Una canción por cada uno de los siguientes 14 años de mi vida.


Soda Stereo - De Música Ligera (1990)



Nirvana - Smells Like Teen Spirit (1991)




Megadeth - Symphony of Destruction (1992)




Héroes Del Silencio - La Sirena Varada (1993)




Live - I Alone (1994)




Oasis - Wonderwall (1995)




Robi Draco Rosa - Blanca Mujer (1996)




Radiohead - Karma Police (1997)



Creed - What's This Life For (1998)




Pearl Jam - Last Kiss (1999)




Coldplay - Yellow (2000)




Staind - It's Been A While (2001)




Queens of The Stone Age - Go With The Flow (2002)




Hoobastank - The Reason (2003)



Velvet Revolver - Fall to Pieces (2004)

viernes, 27 de enero de 2017

MI VIDA EN MÚSICA - ACTO 1


Más buenas intenciones. Más deseos, unos reprimidos otros no tanto. Más esperanzas de que se puede hacer algo medianamente bueno con nuestras vidas. Más recuerdos que nos invitan a sentir que era mejor cuando no había que pagar deudas y la vida era sencilla.

Llegó el 2017, otro año más en el que después de los guayabos post-navideños y los kilos de más adquiridos con todo el maldito gusto, estaremos por acá de vez en cuando compartiendo un poquito del buen rocanrol que mengua pesares, acolita alegrías y le echa sal a la herida de la nostalgia.

Este año tiene para mí en materia de rock un tinte especial. Y es que fue por allá hace 30 añitos no más que con un radio reloj propiedad del chato mi abuelo querido, me dio por espulgar emisoras para ver qué me hacía desviar la atención a los sonidos tropicales que ya comenzaban a inculcarme en la casa. Apareció Bon Jovi sonando en Veracruz Stereo y de ahí en adelante, el rock forma parte de mi vida. De algo al respecto hablé hace 5 años ya en este blog (ver post Mis Primeros 25 años de Rocanrol)

Que sea un motivo para compartir con ustedes un ejercicio que hice hace poco en mis playlists personales. Una canción por cada año vivido. Mi vida reflejada año por año en cada uno de los ecos que se encargan de reafirmar que aún el rock sigue significando para mi la mejor excusa para irradiar sentimientos. 

Va la primera parte de este recorrido musical.


KISS - Rock and Roll All Nite (1975)



Boston - More Than a Feeling (1976)



Eagles - Hotel California (1977)



The Police - So Lonely (1978)




AC/DC - Highway to Hell (1979)



The Romantics - What I Like About You (1980)




Def Leppard - Bringin' On the Heartbreak (1981)




Michael Jackson - Billie Jean (1982)




Metallica - Seek & Destroy (1983)




Don Henley - The Boys of Summer (1984)




Loverboy - Lovin' Every Minute of It (1985)




Bon Jovi - You Give Love a Bad Name (1986)




Guns N' Roses - Paradise City (1987)




Poison - Every Rose Has Its Thorn (1988)




Skid Row - 18 and Life (1989)

lunes, 19 de diciembre de 2016

ESPECIAL: LAS 10 DE METROROCK EN 2016

¡Qué comedera de años más brava! Otro año más. Otro diciembre que marca con su tradicional y a veces fastidioso colorido tropical, el final de un periodo más de vida. En mi caso un 2016 bueno, lleno de retos, aprendizajes, mejores cosas por venir. Un año que alcanzó hasta para calmar mi antojo tardío de hacerme un tatuaje y por supuesto, un año rodeado del buen rocksito que nunca nos ha de faltar.

En MetroRock sin tener la obligación de estar o no de acuerdo con lo que los sabiondos musicales determinan como lo mejor del año, nos damos a la tarea de compartirles sin ningún orden especifico, lo que a mis oídos le pareció bacano este 2016, en medio de mí ya conocido gusto por el rock de antaño…y arrancamos:

Sin duda fue uno de mis discos más esperados en mucho tiempo. Desde el 2008 su majestad no sacaba una nueva placa hasta que por fin en este 2016 se dejó venir con el que sin dudas es el mejor álbum de hard rock del año y quizás de la década (¿exagero?). Metallica se fajó un discazo con Hardwired... to Self-Destruct que no veía la hora que me llegara de E.U. Este fue su segundo lanzamiento.




Conocí música de los canadienses Monster Truck en 2014 cuando escuché "Sweet Mountain River"  y desde ahí me engancharon. Rock con actitud, buenas guitarras y coros pegajosos. Desde enero de este año le machaqué duro a este temón de su segundo trabajo Sittin' Heavy, convirtiéndose en una de mis favoritas. Poderoso!




Otro de los regresos que estaba esperando era el de "Thaaa Kiiiinggg". Quería saber a qué sonaba Bon Jovi sin la estupenda guitarra de Richie Sambora y el resultado es This House is Not For Sale, el disco # 13 en la carrera de la banda que me hizo enamorar del rock desde mi infancia. Aún estoy tratando de sacarle todo el gusto a un disco que quizás no pasará a la historia como el mejor de Bon Jovi pero que nos deja este buen sencillo.




Esta mujer no se alcanza a imaginar cuánto me gusta mirarla. Es simplemente una cosita deliciosa, con la actitud rockera que tanto disfruto en una mujer y unos labios de ensueño. Y adicional tiene una voz poderosa que se deja acompañar de una banda que suena muy sabroso. Dorothy con apenas 2 años de carrera ya va dando de qué hablar y en este 2016 este tema me gustó bastante. Para seguirle la pista.




Llevo años pensando en que esta banda merece más reconocimiento. Son los responsables de seguir llevando el estandarte del sonido rock que parece brotar desde los 70's y 80's, al mejor estilo AC/DC. Los australianos de Airbourne trajeron este año debajo del brazo su álbum Breakin' Outta Hell y el tema que le da título parece pegarle un puñetazo directo a uno. Rock a tope.




Uno de los papás de lo que se denominó en su momento el nuevo metal, sigue en esta década más vigente que nunca. Korn también nos regaló este año su décimo segundo trabajo The Serenity of Suffering, con el que siguen demostrando que están en otra liga. La canción que hacen con Corey Taylor "A Different World" y "Take me" son supremamente buenas, pero decidí quedarme en este listado con el primer lanzamiento, que refleja toda la potencia de Jhonatan & Cia.




Gracias a que en las emisoras siempre pasan lo mismo una y otra vez, nos quedamos con ganas de descubrir otro sinnúmero de buenas propuestas. Quizás una banda como Thrice que tiene casi 20 años de carrera debería sonar por estos lados. Este año le di mucho palo a una canción de su noveno trabajo discográfico To Be Everywhere Is to Be Nowhere. "Black Honey" es  sin dudar, una de las buenas canciones del año.




El quinto trabajo de los estadounidenses Breaking Benjamin llamado Dark Before Dawn lanzado el año pasado ha tenido unos buenos lanzamientos como "Failure" y "Angels Fall". Pero fue en este 2016 que le paré bolas a una canción de corte más suave y un video que me merece el calificativo de bonito. Una estupenda manera de bajar el acelerador en este resumen.




Otra banda nueva que me gustó este año fueron los angelinos The Record Company. Ese bajo que suena todo distorsionado y el ritmo en "Off The Ground", me generan 4 minutos de buena sensación. Su álbum debut se llama Give It Back to You y seguramente seguirán dándose a conocer en años venideros.




Y terminamos este resumen con la canción de rock en nuestro idioma que literalmente me lo peló este año. Los españoles de Elefantes lanzaron su álbum Nueve Canciones de Amor y Una de Esperanza en el que no contentos con que esté un estupendo cover de Jose Luis Perales como "Te Quiero", se hacen acompañar nuevamente del maestro Bunbury (como en "Azul"), en un himno del despecho que hace que me sepa a anís la boca. Preciosa canción.



Les deseo lo mejor para este 2017. Keep Rockin'!

domingo, 27 de noviembre de 2016

¿QUÉ HAY DE NUEVO, VIEJO? VERSION 3/3 2016



Estos días que tuve la inmensa fortuna de ver en vivo uno de los reencuentros más esperados de la historia musical como lo es el de los Guns N' Roses, pude sacarle provecho no sólo desde mi óptica de simple fanático del rock que vibra con cada uno de los sonidos emanados de una guitarra o un grito a rabiar. Eso lo tuve, y de sobra pero saqué mucho más de esta experiencia.

Indudablemente el tiempo pasa. Ni físicamente (que no musicalmente) esos ídolos eran los mismos de hace 25 años, ni mucho menos estos 90 y tantos kilos + 41 almanaques míos me permitían medianamente intentar vivirlo con la misma energía. No obstante, así como esos capos estaban en frente mío dando todo lo que podían, entregándose en cada nota y hasta teniendo la osadía de correr en el escenario, yo a mi manera quería saltar y gritar mientras mi espalda y mis rodillas me ratificaban que ya no era lo mismo.

Leía hace poco uno de las tantas críticas a este evento en el que decían que era un robo , que cómo era posible ir a ver a unos gordos viejos acabados y no se qué cuánta babosada más. Y he reflexionado sobre eso. Claro que el tiempo tiene que avanzar. Claro que ya ni ellos, ni yo, ni mis amigos somos los mismos de hace 25 años, pero así como a los Gunners lo que pudiera faltarles en la parte física lo compensaban con una experiencia vasta reflejada en cada canción tocada y una actitud responsable y profesional como la que quizás no contaban cuando estaban jóvenes, así mismo me sucede; así nos sucede a todos.

No hay nada de malo en envejecer. Si uno mezcla solo un porcentaje de la intención de pasarla bien que tuvo en ese entonces con todo lo que las canas, los kilos y la vida le han enseñado para bien y para mal, el resultado tiene que ser el disfrute al 100 de todo lo que hagamos en una dimensión que no hubiéramos alcanzado a los 19. El tema es de pasión.

Por eso es que sigo disfrutando del rock. Por eso es que lo sigo viendo como la mejor manera de canalizar emociones. Por eso es que a ratos combato mi habitual nostalgia de días pasados con el encanto de darme licencia a ver a qué suena lo nuevo. Hoy les comparto en MetroRock los nuevos sonidos que nos ha dejado este último tercio del 2016 y que a este cuarentón gordo pero no acabado le han gustado.

Y la vida, sigue.

























































domingo, 30 de octubre de 2016

MORIR Y VIVIR POR SIEMPRE


¿Le temo a la muerte?. Sin mucho ponerme a pensar me encuentro ante la habitual disyuntiva que mueve algunas de mis decisiones porque en realidad, no pero si.
Como cualquier desprevenido que lee esto soy consciente de que en algún momento simplemente esta vuelta se va a acabar. El inevitable final llegará y como tal eso no me genera temor.

No obstante me asusta llegando al repugno, la entrometida idea de imaginarme que un día simplemente no voy a estar como digo yo "disfrutando el inexplicable valor de lo simple" y saber que nada de lo que se hizo sirvió para alguna vaina, le dejó huella a alguien o que nos quedamos en meras buenas intenciones de hacer algo; por más trascendental o banal que suene ayudar a unos viejos a hacer mejor su existencia en sus últimos años, liderar un equipo de trabajo, pasar bueno con los amigos como si el licor se fuera a extinguir al día siguiente, sacar adelante retos que se veían complejos a los ojos de cualquiera o educar a una hija para que sea el oasis en una sociedad en donde los valores parecieran en desuso.

En días como hoy me levanto con ese soñador y quizás egoísta pensamiento en el que me imagino que haber estado por aquí realmente ha valido la pena y que si por algún motivo nos toca rendir cuentas, tratamos simplemente de no hacerle el daño a nadie, de dejarle algo bueno para su vida a alguien o convertirse en un buen recuerdo de quien pasa por un sitio o escucha una canción. Todo esto se convierte en motor para hacer cosas que no se han realizado, con el propósito de ver si dejamos este cuento sin la mayor cantidad de pendientes posibles. Hacer todo. Hacerlo pronto. Hacerlo bien.

Morir y seguir viviendo. Dejar de ser pero estar. Trascender dejando una huella positiva. Hoy a nuestra manera en MetroRock una muestra de que es posible trascender, con algunos grandes artistas que en vida no nos acompañan pero cuyo legado se perpetua cada vez que los ecos del mejor rocanrol acompañan nuestro trasegar en ese camino llamado vida.








































































domingo, 28 de agosto de 2016

EL ADIOS AL EXCESO: A 20 AÑOS DE HABER VISTO A LOS HEROES DEL SILENCIO



Viernes 6 de Septiembre de 1996. Medellín, Colombia. Hacía calor. No era el típico comienzo de fin de semana de esa época distante de todas las responsabilidades que el tiempo me ha ido endilgando. Fines de semana de sentarnos a hablar mierda en un bar, de tomar licor de una manera desaforada en medio de los ecos del buen rocanrol noventero en donde destacaba una banda española que se ganó con sobrados méritos el convertirse en nuestra favorita.

Esta vez era distinto. No tendríamos que escuchar a los Héroes Del Silencio en las aparatosas grabadoras de CD que con mucho orgullo algunos de nosotros teníamos y que llevábamos a cuanto fandango resultara en alguna casa o finca. Aparatos resistentes a cuanto golpe y borrachera hubiera pero algunas con el inevitable destino de sucumbir ante la primera casa de empeño que se cruzara. Esta vez, no se iban a necesitar.

Esta vez era distinto. Ese viernes caluroso del 96 nuestros ojos y oídos iban a dar crédito a estar en frente de la última gran banda de rock en nuestra lengua que para mí ha existido hasta ahora.
¿Quién lo habría imaginado? Hacia menos de un año había tenido la fortuna de ver en el Estadio El Campín de Bogotá por primera (y hasta ahora única vez) en un multitudinario concierto en el 95, a la banda que me inició en mi niñez en toda esta pasión por el rock (Bon Jovi, Thaaaaa Kiiiiingggg!!). Y ahí estaba yo desde el medio día de ese viernes de septiembre haciendo fila en las afueras del Centro Comercial Monterrey en Medellín, dizque para ver en la noche a los eternos cómplices de juergas y excesos en vivo. No me la creía.

No importó que el cd que regalaban por la compra de la boleta me lo hayan dado dizque de vallenato (¿premonición a mi actual hábitat?) mientras que a mis amigos les dieron el Avalancha. No importó que el salón de eventos del Monterrey fuera tan supremamente pequeño y caluroso. Mucho menos me importó que cuando salió Pedro Andreú a hacer sonar los platillos de su batería para comenzar el concierto con "Deshacer el Mundo", yo hubiera quedado atrapado en el tumulto y perdiera (durante todo el concierto) uno de mis tenis Converse azules.

Sin lugar a dudas creo que ha sido uno de los conciertos más frenéticos e intensos en toda mi vida. El público de aquel atestado sitio no paró de saltar, corear y gritar hasta el cansancio: "Iberia sumergida", "Parasiempre", la majestuosa "Sirena varada", "Entre dos tierras". No había respiro. Solo creo recordar que cuando terminó "Avalancha", los de Zaragoza decidieron darse un pequeño descanso para bajar un poco el acelerador con himnos de mis encuentros etílicos con la Leonera como "Flor Venenosa" o "La Herida", pasar por "Flor de Loto", "Opio" y acabar con una versión furiosa de la "Decadencia". Juan Valdivia ponía a tope su guitarra mientras fumaba como un demonio y Bunbury con su poderosa actitud en el escenario se quería comer al mundo. Capos!

En ese momento no tenía ni idea de que jamás iba a volver a ver a Enrique, Cardiel, Valdivia y Andreu juntos pues la gira del Avalancha significó su adiós justamente ese año (mitigado por una fugaz reunión en 2007 por temas meramente contractuales). Pero aquella noche viví ese toque como si realmente fuera el último concierto no solo de ellos sino de mi vida. No era para menos.

Esa noche de septiembre del 96 volví a mi casa prácticamente sin voz, con mi cuerpo cansado hasta más no poder, pero con esa inexplicable sensación de sentirme realmente vivo…y hasta con aquel tenis Converse azul que se me había perdido desde la primera canción y que sin saber cómo, llegó hasta el escenario que los mismísimos Héroes del Silencio acaban de pisar.