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domingo, 17 de diciembre de 2017

ESPECIAL: LAS 10 DE METROROCK EN 2017 + BONUS



Otro año más que se nos va. El centellear de las fastidiosas luces navideñas que se han vuelto aún más fastidiosas por ese afán de decorar todo casi desde semana santa (y no exagero), nos recuerda que este, mal que bien, es otro ciclo que pasa.


Un 2017 en el que en MetroRock nos auto-homenajemos con los 30 años que lleva este gamulán que escribe estas lineas escuchando Rock. En el que le quise expresar mis afectos a mis amigos del alma, le declaré todo mi amor a mi compañera de camino al son de U2 y le rendimos tributo al matrimonio sexo & rock...hasta para crítica política nos dio, con un sentimiento de hastío que como veo las cosas, perdurará.


Y siempre en nuestro blog le damos cabida a los nuevos sonidos, esos que tratan rebeldemente de hacerse un lugar en mis tradicionales gustos invitándome a seguir mirando para adelante. Estas fueron las canciones que a mi, sin importar si sonaron o no por acá, sin importar lo que digan las críticas o listas de éxitos, más me gustaron en este año.


Son considerados la nueva joya del rock inglés. Con menos de 5 años de formados, el dúo Royal Blood ha dado de que hablar con sus 2 primeros trabajos, de los cuales su más reciente es How Did We Get so Dark? del cual se desprende este estupendo tema.




Unos asiduos habitantes de este blog y compañeros de mis momentos de audífono con sus canciones son los canadienses Theory of a Deadman, quienes con su sonido Post Grunge volvieron este 2017 con su sexto álbum Wake up Call cuyo éxito está en parte apalancado por su primer sencillo que es quizás a la que más palo le di este año. Temón!





Cuando escuché esta canción pensé que estaba escuchando un grupo clásico, pero que va. Greta Van Fleet se convirtió en la revelación de este año en el que justamente lanzaron su EP debut Black Smoke Rising con 4 canciones en las que brilla con luz propia este tema. Banda para seguirle la pista en los años venideros.





Los dueños del firmamento rock en este agonizante 2017 fueron los Stone Sour. Su placa Hydrograd, el sexto en el trabajo de la banda de Iwoa liderada por Corey Taylor, es de lo más poderoso que han lanzado en los últimos años y como era de esperarse la crítica lo cataloga como uno de los mejores del Hard Rock. Este sencillo me lo pela.





Fue un año de perdidas irreparables para la música. Pasan los años y los ídolos se nos van adelantando en el camino y quizás veremos a muchos caer sino es que nos toca antes. Se nos fueron el legendario Tom Petty, Chester Bennington de Linkin Park, entre otros. Y se nos fue uno de los últimos héroes de sonido de los 90's que antes de irse, nos dejó esta tremenda canción. Hasta siempre Chris Cornell.




Poison the Parish se titula el séptimo álbum de la banda de Sudáfrica Seether en el que no solamente estrenaron logo sino que ademas decidieron endurecer su sonido en respuesta a su sello discográfico que les pedía que sonaran más alternativos para ser más comerciales. El que fuera su segundo lanzamiento me gustó bastante.




La poderosa banda de Atlanta Mastodon poco a poco se ha ido ganando el respeto de todos convirtiéndose en una de las infaltables a la hora de definir el sonido duro de esta década. En este año llegaron con Emperor of Sand su séptimo disco y pusieron esta canción como la que más alto ha llegado en las listas hasta el momento.




El villano favorito volvió también este año y lo hizo a lo grande. Heaven Upside Down es el décimo álbum de estudio de Marilyn Manson que ha sido catalogado como de lo mejor en los últimos años, evidenciando una evolución creativa de un Manson que sigue polémico como se espera que sea.




Incubus también es otra de las agrupaciones con las que arrancamos el milenio y que en este 2017 regresó a las grandes ligas después de 6 años de silencio con su 8, el octavo álbum del combo de Brandon Boyd que me da mucho gusto volver a oír de la mano de muy buenas canciones como esta.




Y el rock en español que más me gustó este año no podía ser de nadie más que el maestro Enrique Bunbury quien después de su Palosanto del 2014 regresó con Expectativas, un disco que cada vez que lo escucho me gusta más y que sigue catapultando a Bunbury como la estrella del rock en nuestro idioma.




Bonus:



Mención especial para una canción que quizás no sea de rock pero que tiene ínfulas de serlo y que no por ello, se puede desconocer su calidad. Harry Styles, un ex-miembro de una boyband como One Direction fue capaz de hacer una joya que parece provenir de las entrañas de la majestuosidad del Britpop de los 90's. Sublime.



Salud, prosperidad y rock n' roll en este año venidero.

lunes, 27 de noviembre de 2017

¿QUÉ HAY DE NUEVO, VIEJO? VERSION 3/3 2017


Porque no todo puede ser nostalgia. Porque a ratos ya está bueno de mirar tanto por el retrovisor y quedarnos ensimismados con aquello de que "todo tiempo pasado fue mejor" (aunque sí que es verdad, oiga!). Porque de vez en cuando es necesario hacernos a la idea de que estamos parados en un momento y hora que tiene su razón de ser así muchas de las cosas no las entendamos, pero quizás con el paso del tiempo comprendamos las situaciones y hasta le demos valor así sea por aprendizaje.

Bajo esa trivial filosofía y a pesar de ser confeso amante del rock de antes, en MetroRock como de costumbre le damos paso a la música nueva, en este caso ese buen Rock que consideramos sonó bueno y ayudó a pasar los sinsabores y alegrías de lo que nos ocurre en la cotidianidad de este tercer y último cuatrienio mensual del complejo 2017.

Theory of a Deadman se fajó con una de las canciones que en particular más me han gustado en este 2017. Poderosa y con silbido incluido.

Uno de mis himnos personales de un clásico como Pink Floyd fue estupendamente versionado por Avenged Sevenfold.

Después de muchos rumores por fin supimos a que suenan los Stone Temple Pilots con su nuevo vocalista. Bastante sabrosa por cierto.

El supergrupo A Perfect Circle nos regaló el adelanto de su álbum que aún está por anunciar nombre y fecha de lanzamiento en 2018.

De una de las películas más esperadas del año como lo es La Liga de la Justicia, suena un cover de The Beatles cortesía de Gary Clark Jr.

El maestro de maestros Enrique Bunbury se dejó venir con un discazo que ya es número 1 en varios países.

Lemmy se nos fue hace casi un año y todavía deja buena música, esta vez con un álbum de covers donde suena deliciosa una de Bowie.

Stone Sour es de lejos una de las mejores bandas de este año y lo ratifica con este otro lanzamiento de su Hydrograd.

Vino Green Day de gira por estos lares y ratificó su vigencia. Nuevo tema con video lleno de veneno en contra de Trump.

Con álbum nuevo y accidente a bordo, Marilyn Manson volvió a las andanzas este período.

El rock industrial de Powerman 5000, la banda liderada por el hermano de Rob Zombie, quien regresó con su nuevo trabajo New Wave.

Desde México, Molotov regresó para hacer parte del soundtrack de la serie sobre la leyenda del boxeo Julio Cesar Chavez.

La unión de Cypress Hill y Rage Against The Machine sin Zach de la Rocha sigue trayendo de vuelta el sonido rap rockero de los 90's.

Five Finger Death Punch, una de buenas bandas de metal de los últimos años vuelve al ruedo.

La banda de Sudáfrica Seether continúa con su sonido Post Grunge y lanzaron su séptimo trabajo discográfico Poison The Parish.

Heavy Metal fresco con el primer sencillo del segundo trabajo de la banda nueva recomendada de este periodo: Sons of Texas.

Un clásico que sigue vigente: el gran Robert Plant que regresa con Carry Fire, su nuevo trabajo en solitario.

En enero sale Grimmest Hits, el nuevo álbum de Black Label Society pero en este período hicieron su primer lanzamiento y está brutal.

4 sencillos se han generado del séptimo trabajo de la recordada banda británica Bush, pero esta es de las que más me gustó en estos meses.

Y cerramos este post con los españoles de Vetusta Morla que llegaron con su cuarto trabajo discográfico.


























































sábado, 25 de marzo de 2017

MI VIDA EN MÚSICA - ACTO 3


Y en esta particular manera de celebrar mis primeros 30 añitos disfrutando del buen rocanrol, llegamos a la parte final de este recorrido sonoro por estos 42 almanaques.

Haciendo este ejercicio de lo que han sido los últimos 12 años de mi vida, se me ha presentado la oportunidad de reflexionar digamos, un poco más de la cuenta. Es esta última, la etapa que ha marcado cambios, unos positivos, otros no tanto, pero que igual supongo harán parte del precio de "madurar" (a ratos como que no me lo creo) y ver cómo aunque nos puedan las ganas de vivir, el declive está a la vuelta de la esquina.

Años marcados por una cantidad enorme de responsabilidades buscadas o no…años en donde el desfogue etílico con los amigos de siempre cada vez se volvió más escaso…años en donde a punta de tener algunos logros y de vez en cuando estrellarnos con el jodido fracaso, seguimos adelante con la esperanza de poder materializar sueños propios y ajenos…Años en donde la he cagado y en donde también he podido impactar (creo) positivamente a algunos…Años en donde he aprendido y desaprendido…Años para agradecer.

Sí, definitivamente he cambiado y la música de esta última etapa de mi vida así lo evidencia. Sin embargo, la esencia, esa que tercamente se quiere reflejar en el uso de manillas y camisetas de grupos de rock que hacen qué más de un lugareño de estas tierras en donde actualmente vivo me mire rayado; la que hace que todos los fines de semana sin excepción me motive a buscar qué hay de nuevo en el rock; Esa esencia que me invita a la nostalgia de mejores días en donde pasaba bueno aún sin plata y a querer a los míos, mi familia y los amigos de siempre…Esa esencia permanecerá, hasta que ese inevitable declive marque el final de esta vuelta.


Mientras tanto, los invito a disfrutar de esta buena tanda de música del 2005 al 2016, una canción por cada año, y espero que siga habiendo aguante para que algún día podamos por qué no, compartir una buena cerveza al son de melodías de siempre y de lo nuevo que nos depare este mundillo del rock. Salud!


Theory of a Deadman - Santa Monica (2005)



Buckcherry - Sorry (2006)



Los Piojos - Pacífico (2007)



Black Tide - Shockwave (2008)



Alice in Chains - Check My Brain (2009)



Bunbury - Los Habitantes (2010)



Vicentico - Paisaje (2011)




Dropkick Murphys - Rose Tattoo (2012)



Heart - Stairway to Heaven (2013)




Black Label Society - Angel of Mercy (2014)




Foo Fighters - I Am a River (2015)




Elefantes - Duele (2016)

domingo, 28 de agosto de 2016

EL ADIOS AL EXCESO: A 20 AÑOS DE HABER VISTO A LOS HEROES DEL SILENCIO



Viernes 6 de Septiembre de 1996. Medellín, Colombia. Hacía calor. No era el típico comienzo de fin de semana de esa época distante de todas las responsabilidades que el tiempo me ha ido endilgando. Fines de semana de sentarnos a hablar mierda en un bar, de tomar licor de una manera desaforada en medio de los ecos del buen rocanrol noventero en donde destacaba una banda española que se ganó con sobrados méritos el convertirse en nuestra favorita.

Esta vez era distinto. No tendríamos que escuchar a los Héroes Del Silencio en las aparatosas grabadoras de CD que con mucho orgullo algunos de nosotros teníamos y que llevábamos a cuanto fandango resultara en alguna casa o finca. Aparatos resistentes a cuanto golpe y borrachera hubiera pero algunas con el inevitable destino de sucumbir ante la primera casa de empeño que se cruzara. Esta vez, no se iban a necesitar.

Esta vez era distinto. Ese viernes caluroso del 96 nuestros ojos y oídos iban a dar crédito a estar en frente de la última gran banda de rock en nuestra lengua que para mí ha existido hasta ahora.
¿Quién lo habría imaginado? Hacia menos de un año había tenido la fortuna de ver en el Estadio El Campín de Bogotá por primera (y hasta ahora única vez) en un multitudinario concierto en el 95, a la banda que me inició en mi niñez en toda esta pasión por el rock (Bon Jovi, Thaaaaa Kiiiiingggg!!). Y ahí estaba yo desde el medio día de ese viernes de septiembre haciendo fila en las afueras del Centro Comercial Monterrey en Medellín, dizque para ver en la noche a los eternos cómplices de juergas y excesos en vivo. No me la creía.

No importó que el cd que regalaban por la compra de la boleta me lo hayan dado dizque de vallenato (¿premonición a mi actual hábitat?) mientras que a mis amigos les dieron el Avalancha. No importó que el salón de eventos del Monterrey fuera tan supremamente pequeño y caluroso. Mucho menos me importó que cuando salió Pedro Andreú a hacer sonar los platillos de su batería para comenzar el concierto con "Deshacer el Mundo", yo hubiera quedado atrapado en el tumulto y perdiera (durante todo el concierto) uno de mis tenis Converse azules.

Sin lugar a dudas creo que ha sido uno de los conciertos más frenéticos e intensos en toda mi vida. El público de aquel atestado sitio no paró de saltar, corear y gritar hasta el cansancio: "Iberia sumergida", "Parasiempre", la majestuosa "Sirena varada", "Entre dos tierras". No había respiro. Solo creo recordar que cuando terminó "Avalancha", los de Zaragoza decidieron darse un pequeño descanso para bajar un poco el acelerador con himnos de mis encuentros etílicos con la Leonera como "Flor Venenosa" o "La Herida", pasar por "Flor de Loto", "Opio" y acabar con una versión furiosa de la "Decadencia". Juan Valdivia ponía a tope su guitarra mientras fumaba como un demonio y Bunbury con su poderosa actitud en el escenario se quería comer al mundo. Capos!

En ese momento no tenía ni idea de que jamás iba a volver a ver a Enrique, Cardiel, Valdivia y Andreu juntos pues la gira del Avalancha significó su adiós justamente ese año (mitigado por una fugaz reunión en 2007 por temas meramente contractuales). Pero aquella noche viví ese toque como si realmente fuera el último concierto no solo de ellos sino de mi vida. No era para menos.

Esa noche de septiembre del 96 volví a mi casa prácticamente sin voz, con mi cuerpo cansado hasta más no poder, pero con esa inexplicable sensación de sentirme realmente vivo…y hasta con aquel tenis Converse azul que se me había perdido desde la primera canción y que sin saber cómo, llegó hasta el escenario que los mismísimos Héroes del Silencio acaban de pisar.
























































sábado, 18 de julio de 2015

ESPECIAL: EL ENCANTADOR SONIDO DE LOS COVERS...EN ESPAÑOL

Hace algunas semanas en medio de una de mis nostálgicas noches monterianas, tuve la oportunidad de departir con algunas personas; entre trago y trago (y para mi desdicha, entre vallenato y vallenato), como cosa rara eché de menos mi amado rocanrol...hasta me atreví a hacer sonar a Bon Jovi, ganándome más de un madrazo de la festiva concurrencia que sin dudarlo volvió a reclamar a su Farid Ortiz (¿quién Luciferes es ese?) y el infaltable Diomedes que por estos lares es ley.

Por allá empezaron a sonar ecos de rancheras que me caían al pelo pues motivos para estar en el estado natural (down) no me han faltado, por las recientes e irreparables perdidas que esta bendita vida trae como parte de su ciclo.

Irrumpió entonces Antonio Aguilar con "Triste Recuerdo" la canción que tanto le gustaba a mis viejos y ahí, con "ojo agüao" y copa en mano, me volvía a repetir que una canción como esa merecía un buen cover de rocanrol...mejor dicho, el río Sinú me queda chiquito para bogármelo entero.

No es el único caso de canciones que en otros ritmos latinos quizás ni les pare bolas pero que por allá a algún genio le dio por hacer su versión de rock y logra captar toda mi atención. Así como hace un par de años dedicamos un espacio para los covers en ingles, hoy en MetroRock saldamos la deuda presentándoles algunos de esos buenos covers en español.













































lunes, 12 de septiembre de 2011

YO ME LLAMO: ENRIQUE BUNBURY

He tenido una extraña sensación estos días. Después de que todos estos años no he hecho sino criticar por lo vacío y predecible que suelen ser los mal denominados realities, debo reconocer que me ha dado por seguirle la pista al concurso de imitación, “Yo Me Llamo”.

Y sí, yo sé que no debe aportar nada nuevo a la ya saturada parrilla de programación de este género que sin darnos cuenta nos invadió hace como 10 años: una previa al concurso en donde muestran a cuanto payaso hay llegando hasta el extremo del absurdo (la burla da raiting); unos concursantes que muy seguramente ya tenían pre-seleccionados porque su talento da pa’ sostener por varias semanas el programa (grande Blades); un jurado en donde siempre brilla el que menos sabe de lo que tiene que juzgar (quien lo creyera pero en autoridad moral para juzgar, los tatuajes de Marbelle están ahora al nivel del bisturí de la tía que siempre quise tener: Amparo Grisales).

A todas estas, me hice una película mental: si yo tuviera la oportunidad de participar en este rollo, teniendo unos cuantos (no pocos) kilos de menos y una buena pinta, ¿a qué artista me gustaría rendirle homenaje?...y entre todos mis ídolos anglos y los de mi lengua materna, no puedo dejar pasar por alto el nombre de uno de los grandes artistas que ha dado la madre patria: el maestro Enrique Bunbury.



Ese Bunbury, con su postura de frontman con ganas de tragarse el escenario (muy Morrison? Si, y qué?), cuyo recuerdo imborrable tengo del concierto de hace 15 años en el estrecho y acalorado Palacio de los Deportes en Medellín, cuando sin saberlo, presenciábamos lo que sería la última gira oficial como banda de una de las joyas del rock en nuestro idioma: Héroes del Silencio.



Ese Bunbury cuyo inconformismo e inacabable afán de búsqueda lo llevaron a hacer distintos viajes (físicos y musicales), con sonidos psicodélicos que contrastan después con la estética cabaretera y las melodías profundas y poéticas. El artista que ha entendido que el rock & roll es mucho más que música.

De esto fui nuevamente testigo un par de años después, en el mismo escenario…mejor dicho, lo único que me faltó y de lo que ahora me arrepiento, es de no haberle hecho caso a un amigo que me invitó a su rueda de prensa, a la cual no puede asistir por considerar que no tenía ropa adecuada…hasta foto con el maestro me hubiera tocado; como dicen las señoras de barrio “envidia, de la buena”.



Mientras espero el momento de volverlo a ver en concierto, debo seguir imaginándome que para la ronda eliminatoria del concurso sorprendería a las Amparos con “La Herida” (y me pongo el parche en el ojo, carajo!!), pasaría a la siguiente ronda con “Los Habitantes”, descrestaría en la primera gala con “Entre Dos Tierras”, le pondría el toque bohemio con “Infinito”, le haría un homenaje a mis amigos y noches del alcohol con “Flor Venosa”, prendería la fiesta con “El Extranjero”, haría erizar a mi tía platónica con “La Chispa Adecuada”, improvisaría un dúo con la gordita que hace parodia (no imitación) de P!nk para cantar “Frente a Frente” y me ganaría esa vuelta con la fuerza de “La Sirena Varada”…tengo todo preparado!!

El llanto de Valentina -mi bebé de un año- me hace volver a mi realidad. Vuelvo a ser un simple fanático del rock que entiende que en concursos de esos, lo que pega es otra cosa y que ni en sueños alcanzaría semejante nivel…perdóname Enrique por la herejía. Cómo vos, solo uno.