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sábado, 18 de julio de 2015

ESPECIAL: EL ENCANTADOR SONIDO DE LOS COVERS...EN ESPAÑOL

Hace algunas semanas en medio de una de mis nostálgicas noches monterianas, tuve la oportunidad de departir con algunas personas; entre trago y trago (y para mi desdicha, entre vallenato y vallenato), como cosa rara eché de menos mi amado rocanrol...hasta me atreví a hacer sonar a Bon Jovi, ganándome más de un madrazo de la festiva concurrencia que sin dudarlo volvió a reclamar a su Farid Ortiz (¿quién Luciferes es ese?) y el infaltable Diomedes que por estos lares es ley.

Por allá empezaron a sonar ecos de rancheras que me caían al pelo pues motivos para estar en el estado natural (down) no me han faltado, por las recientes e irreparables perdidas que esta bendita vida trae como parte de su ciclo.

Irrumpió entonces Antonio Aguilar con "Triste Recuerdo" la canción que tanto le gustaba a mis viejos y ahí, con "ojo agüao" y copa en mano, me volvía a repetir que una canción como esa merecía un buen cover de rocanrol...mejor dicho, el río Sinú me queda chiquito para bogármelo entero.

No es el único caso de canciones que en otros ritmos latinos quizás ni les pare bolas pero que por allá a algún genio le dio por hacer su versión de rock y logra captar toda mi atención. Así como hace un par de años dedicamos un espacio para los covers en ingles, hoy en MetroRock saldamos la deuda presentándoles algunos de esos buenos covers en español.













































miércoles, 24 de septiembre de 2014

ESPECIAL SUB-GÉNEROS: ROCK COLOMBIANO



Hace unas semanas me detuve a escuchar una canción que la banda paisa La Doble A grabó junto con el vocalista de Nepentes, (para mi, el gran referente de la escena nacional actual). La canción es "Mañana Nos Retiramos" y gratamente me sorprendió su sonido, calidad y contundencia, que en lo más mínimo tiene nada que envidiarle al rock de otras latitudes. Poderosa.

Y es que es innegable el crecimiento que el rock colombiano, ese "rock criollo" como lo denominaba una amiga hace poco, ha tenido a lo largo de los años, pero el camino no ha debido ser fácil.

Ha corrido mucho desde que cuando yo tenía unos 14 años y me enteraba que un grupo de Medellín, Kraken, estaba sonando fuerte en España con su inolvidable "Vestido de Cristal" y hasta tenía conciertos en Venezuela. Primer orgullo. Era la época en la que disfrutaba de bandas que con las uñas se hacían dar a conocer y que abrieron el camino; la época trash de Ekhymosis, del buen heavy de Perseo o Kronos; del rock que lo denunciaba todo de la Pestilencia.

Llegaron los 90's y con ella la exposición en medios, con bandas como Aterciopelados, Estados Alterados y La Derecha que empezaban a rotar sus videos de tu a tu con las bandas reconocidas del continente. Segundo orgullo. Se siguió trazando la ruta para una escena local cada vez más versátil, numerosa y con un excelente sonido con bandas como El Pez, La Mojiganga o los estupendos Bajo Tierra.

El nuevo siglo trajo consigo la consolidación de un sonido cada vez más global, comercial si se quiere. Tercer orgullo. Buenas y variadas propuestas capaces de oscilar en diferentes facetas del rock. Fue ahí donde conocí a Tr3s de Corazón, Superlitio, Don Tetto; la época en que le di una oportunidad al buen punk de I.R.A. o Nadie, hasta llegar más adelante a alternativas interesantes incluso en inglés con grupos como The Hall Effect y Las Pirañas Amazónicas.

Mucho trecho ha habido desde que en mi época escolar coleccionaba (en cassette) los 2 primeros álbumes del titán Kraken hasta llegar a ver como una bandola como Nepentes teloneaba de manera impecable a Metallica, lo que les valió hasta para ser invitados a un festival en Canadá organizado por su majestad, codeándose con leyendas como Slayer, Anthrax, The Offspring o Twisted Sisters entre muchos otros. Cuarto Orgullo.

Les dejo esta selección de ese buen "rock criollo". Un humilde reconocimiento de un simple fanático del rock a todos esos manes que como ayer, siguen con las uñas manteniendo la ilusión de vivir del rock...o sino, de vivir con el rock, por siempre.